viernes, 25 de marzo de 2011

Aula 105 ".."

En conclusión: A esa edad el "demasiado" no existe. Por muy repetitivas que puedan sonar tus palabras, nunca alcanza al "suficiente", siempre cabe una vez más. Siempre hay alguien que no te escuchó, que no lo entendió, o que creyó que lo entendió pero estaba equivocado. Puedes pasarte semana y media dibujando funciones y recordando cada 10 minutos que sólo hacen falta dos puntos para representar una recta, pero llegará el día del examen y al corregir descubrirás que todavía muchos le siguen dando tres, cinco, incluso siete valores a la incógnita, y no son capaces de reconocer la ecuación a simple vista sin necesidad de pintarlos. Sin embargo dos puntos bastan. Dos simples, pequeños e insignificantes puntos pueden representar la sorprendente y abrumadora infinitud. Y es que no hay nada más triste que ver cuándo algo bueno se termina. Cuando al punto final de los finales, no le quedan dos puntos suspensivos. Por eso cuando pregunto "¿es necesario que los pinte?" Ellos siempre dicen sí. Ellos no quieren que termine, y aunque me quede sin tiza, yo sigo pintando dos puntos.

http://www.youtube.com/watch?v=rCf1lWqE1zE&feature=player_embedded


jueves, 24 de marzo de 2011

A. 103- Irene y Nayla...o Nayla e Irene.

Quiero dos nueves, y me salen dos sietes. Sumo una y otra vez, reviso, releo, reflexiono, pero me siguen saliendo dos sietes. Son dos, y son diferentes, al margen de su idéntico pelo rubio, largo y rizado, y de sus grandes y brillantes ojos claros. Ni si quiera son hermanas, pero se parecen tanto que hasta llego a confundirlas, a veces. Ambas igual de trabajadoras, ambas igual de atentas, ambas igual de educadas. Si tuviera que sacar punta y encontrar diferencias, podría decir que una es más despierta, y la otra más ordenada. Pero lo que más me gusta de ellas, es que nunca se rinden. Vienen para aprender, se sientan en sus pupitres con la mera intención de entender lo que les cuentes y saberlo utilizar, preguntan sin miedo y aceptan la crítica mejor que cualquier adulto estándar de los que Jorge habla. Y puede que sus resultados no estén al mismo nivel que su esfuerzo, pero lo asumen, lo aceptan, se molestan en superarse día tras día, y para mí, en ese sentido, son un modelo ejemplar para todos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Aula 101. María Landaluce.

Es de esas niñas que siempre se atreven a romper el hielo. De esas que sueltan lo primero que se les pasa por la cabeza, sin pararse a pensar en sí procede o no procede, en si suena bien o mal o en si tiene algún sentido hacerlo. No le importa enfrentarse al resto, ella dice lo que piensa sin miedo a equivocarse. Hoy ha interrumpido la clase, desde la última fila, para defender la idea de que son un grupo, y como tal deben de estar unidos tanto para lo bueno como para lo malo, y aunque es habitual mandarla callar cuando interviene esta vez me ha encantado. Tiene gracia, desparpajo, que se suele decir, y al corregir no es necesario mirar el nombre para saber de quién es el examen que tienes entre manos, porque sus comentarios tienen personalidad propia. Tal vez no sea la mejor, de hecho no lo es, ni mucho menos, pero se esfuerza por destacar a su manera, y lo consigue.

martes, 22 de marzo de 2011

Aula 223. Siete cosas.

Odio las pasas. No deberían de considerarse un fruto seco, o al menos no deberían de estar incluidas como tal en las bolsas de revueltos que venden en la cafetería. Es una cosa. La segunda es que dibujo bien en la pizarra. Se me da muy bien, incluso uso las dos manos, podría ser profesional si esa profesión existiera. Toco el piano. Mal, porque nadie me enseñó, pero lo toco, y casi siempre escucho música mientras estoy trabajando. Me gustan las matemáticas, y me trago los huesos de las aceitunas. Y he notado que haces este gesto con las manos cuando explicas algo. Haces esto con las manos, y se que es algo tuyo, pero yo también lo hago, en eso nos parecemos, y ya son siete cosas. Siete cosas que espero que te ayuden a odiarme algo menos.

Aunque sólo sea un poco.

http://www.youtube.com/watch?v=0dPS-EHl-FE

lunes, 21 de marzo de 2011

No les duelen sus fracasos. Lo que les duele es el éxito ajeno.

    • Hay dos tipos de personas de las que siempre me voy a acordar: De las que me ayudaron cuando lo necesité, y de aquellas que me pusieron trabas. Ambos son igual de importantes, unas te enseñan a llegar a lo que te quieres convertir y otras a tener claro quién no quieres ser jamás. Suelo definir al tipo de personas cuya vida es demasiado aburrida y sienten la necesidad de criticar e inventar sobre la de los demás con la palabra “gente”, porque se trata de una palabra vulgar, igual que ellos. Normalmente no me molesta su presencia, hay que mantener cierto equilibrio y para que algo exista tiene que haber un opuesto, y sin mentirosos no habría sinceros, que son las personas que realmente merecen la pena. Pero cuando se dedican a hacer daño, a intentar destacar aprovechándose de las debilidades de los demás en lugar de sacar partido de sus propias aptitudes, y peor aún, cuando lo consiguen, despiertan en mí ciertos sentimientos de rabia, impotencia y asco que hacen que me resulte bastante complicado seguir ignorándoles. Así que dicho ésto, agradecería que nadie que encaje con mi definición se me acerque en un tiempo. Feliz semana a todos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Luna llena.

Alguien dijo una vez...en noches como la de hoy, lo mejor es mirar la luna. Piensa que en algún lugar de alguna parte, en ese mismo momento, la estaré mirando yo también...y me estaré acordando de tí.

sábado, 19 de marzo de 2011

Aula 217. Cuando seas padre, comerás huevos.

No le soporta. Podría ser más sutil, explicarlo de otra forma, o emplear un montón de sinónimos menos claros que quizás suenen mejor. Pero las palabras que realmente exteriorizan lo que le pasa por la cabeza cada vez que se cruzan últimamente son esas. Es demasiado exigente, demasiado maniático. Se define como una persona atea, pero él mismo parece considerarse omnipotente y persigue inconscientemente la utópica y moralmente antiestética perfección. Dice que es rojo, pero su egoísmo autoritario sobrepasa los límites que su superioridad ante quienes los impone podría permitirse, que no digo entenderse, simplemente respetarse. Nunca ha tenido tacto, y nunca lo tendrá. Es demasiado frío, demasiado cerebral, pero en este momento ella merece y necesita un respiro, un margen de error, incluso le necesita a él, aunque su egoísmo y desinterés hagan que no se de cuenta. Y toda esa tranquilidad, todo ese temple y saber estar que de cara a la galería su carácter transmite, es interrumpida a momentos por su agresivo temperamento. Y le encantaría sentarse un día frente a él y decirle todo lo que piensa. Dónde cree que se equivoca, y dónde está convencida de ello. Pero la excesiva seguridad que tiene sobre sí mismo, y sobre todo el miedo a que le haga daño, le hacen echarse para atrás, y luchando contra sus frustrados deseos de irse lejos, limitarse a hablar de ese partido, de aquel equipo, de qué tal las clases, de algún profesor, y de vez en cuando, si la situación lo permite, perder al ajedrez, y aunque sabe que esas cosas le dan igual, insinuarle que esas zapatillas no se llevan, lo bien que le queda ese jersey rojo, o lo feo que es ese polo azul. Y no importa lo que marque hoy el calendario. Para ella, todos los días son iguales.

viernes, 18 de marzo de 2011

Aula 207

Ellas te ven como competencia, como una amenaza. Ellos ni si quiera te ven, directamente te imaginan, sin ropa, claro. Solamente algunos, muy pocos, han alcanzado la madurez suficiente como para verte como lo que realmente eres. El error está en prestar atención únicamente a estos últimos, porque son los demás los que aunque no se den cuenta, más te necesitan. Pero es complicado hacerles entender. Hay muchas cosas que ese hombre no entiende. Y yo no entiendo por qué no entiende que los alumnos no entiendan lo que él entiende que deberian de entender.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Aula 104. Tentación...¡no te pierdas!

Tal vez se trate sólo de nostalgia, o de un momento de debilidad, pero ella tiene fe, y no de esa que llaman cristiana. Confía en que llegará un día en el que mirarán atrás y harán lo que mejor saben hacer: Reírse. Y todos esos recuerdos de almuerzos y cafés o regalices de fresa, de puntos negativos pintados sobre una mesa, de caminos de vuelta a casa y horas muertas en una biblioteca, pesarán sobre las incoherencias de él o las absurdas neuras de ella, las pocas ganas de hablarse, los no saber ni qué decirse, o los malos gestos que dejaron huella. Puede que ese día no llegue a existir jamás, pero cada vez que vuelve a verle todavía hay algo que le hace pensar que sería un error perderse, por pereza, por orgullo, por dejar la cuerda rota sin si quiera hacerle un nudo...y por minutos, por instantes, aunque ahora esté sin fuerzas, despierta su idea de que merece la pena.

martes, 15 de marzo de 2011

Hoy, todo arde.

Le despierta la tos. Esa tos manchada, ocre, que pide a gritos oxígeno limpio, que le roba la palabra y no le deja respirar. Hoy le arden los pulmones. Hoy le arde la garganta. Hoy le arde la voz. Hoy, todo arde.


B. Abad.

Hay días que se respiran a bocanadas
pero se encuentran versos a bocajarro.
Días oblicuos que se viven a destajo
y días líquidos que se escapan a chorros.
Hay instantes que parecen vidas
y vidas fugaces como un suspiro.
Hombres que parecen tristes gatos
sorteando tejados con nieve
y hay gatos con siete vidas
que maúllan, en celo a todas horas,
como algunos hombres de nevadas tejas.
Hay veces que todo parece azul
y veo Las Meninas en tus ojos,
en cambio hay rachas
en las que se cierran los museos
y sólo están abiertas las tabernas de putas,
las oscuras y frías sacristías
y algunas avenidas sin nombre,
o con nombre de guerra.

lunes, 14 de marzo de 2011

Aula 103. María Escudero.

No es capaz de colocarse la mochila por sí sola, porque abulta casi igual que ella y el peso le hace vencerse hacia atrás. La cazadora de invierno, seguramente de la menor talla de la tienda, le cubre hasta más abajo de las rodillas, y cuando se sienta en uno de los pupitres de la primera fila del aula 103 no llega a tocar el suelo con los pies. Pero tiene 12 años, al igual que los demás, y lejos de ser una alumna brillante no ha pasado del odiado cuatro en ningún examen de matemáticas. Su excesiva imaginación impide que su pensamiento lógico razone con sentido, o más bien con lo que las mentes convencionales entienden como tal. Para ella, si Alfonso VIII tuvo 6 mujeres, Alfonso IV tuvo que tener 3, y aunque puedas argumentar con facilidad que se equivoca nunca quedará del todo claro en su cabeza. Sin embargo ella lo lleva con alegría, no se deprime ni desespera como la mayoría de los niños. Ordenada, educada y presumida, siempre lleva un pañuelo cubriendo su cuello a juego con el resto de su ropa, que suele ofrecerme cuando la afonía apaga mi voz y me cuesta hablar. Cuando explicas, siempre te mira, teniendo que inclinarse más que el resto, fijando en ti sus grandes ojos verdes y brillantes, y cuando te diriges a ella es imposible no mirarla con ternura, porque siempre te regala una de sus estupendas sonrisas. Y da igual que se equivoque al pasar de litros a metros cúbicos, da igual que todavía no entienda la diferencia entre una relación de proporcionalidad directa y una inversa, da igual que al representar una función no pueda ver más allá de garabatos pintados entre dos ejes perpendiculares. Es fuerte, es feliz, vive la vida sin enfados, sin amarguras, sin agobios, porque como ella dice, para enfadarse, ya están los mayores...ya estamos los mayores.

http://www.youtube.com/watch?v=3FZtN7T5PXM

domingo, 13 de marzo de 2011

Aula 101- Pedro.

No supe bien lo que significaba la palabra catalizador hasta que le conocí, pero inconscientemente debo de ser el suyo. Sus lágrimas vieron un suspenso que llegó a la vez que yo, aunque no conmigo. Pero desde aquel momento, el chico que más que chuletas hacía parrilladas, como sus compañeros bromearon en una hora de tutoría, cambió radicalmente su actitud para convertirse en un alumno de esos que levantan la mano y hacen los deberes. Pregunta, reflexiona, presta atención, manda callar al resto y se esfuerza por aprender. No se cuál es la razón por la que decidió mejorar, pero admiro su actitud. Nadie es perfecto, y todo ser humano tiene derecho a desviarse en el camino alguna vez, siempre y cuando encuentre la forma de regresar de nuevo. Espero no ser una ruta pasajera, y que aunque yo me vaya, el continúe en la misma dirección, por el camino correcto.

viernes, 11 de marzo de 2011

Aula 101. Roberto.

Presume de ser capaz, al igual que las mujeres, de hacer dos cosas a la vez: Lavarse los dientes y hacer pis. Es de los más pequeños, quizás el más pequeño de todos, aunque juega a baloncesto, pero eso es lo de menos, yo a su edad no creo que llegase al metro cuarenta. Para él su equipo es el mejor, y sólo pierde cuando los otros son muy grandes o cuando tienen a algún negro.Se sienta a la izquierda, en primera fila, y no es capaz de aguantar callado durante más de un par de minutos seguidos, pero tiene la buena costumbre de levantar la mano para hablar. Se muerde los labios como si las palabras estuvieran empujando contra sus dientes para salir de su boca, y estira el brazo como si pretendiera tocar con su dedo índice el techo de la clase. Es un niño gracioso, de mucha imaginación, demasiada, a veces, pero tiene algo que le diferencia de los demás: Siempre se ríe. Hasta cuando hace algo mal, da igual lo que le digas, lo acepta con buena cara y con una sonrisa de oreja a oreja o una carcajada. Y aunque todos incluido él te estén sacando de quicio, aunque ya no sepas qué hacer para que entiendan que si el valor de X no es correcto es matemáticamente imposible que al sustituirlo en la función se cumpla la igualdad, aunque tengas un día horrible y te mueras de sueño...siempre acaba consiguiendo hacerte reír a ti también.

miércoles, 9 de marzo de 2011

...

Y si tuviera que mentirte una vez más, te diría que no te quiero. Pero no te haces una idea de lo jodidamente difícil que es intentar dejar de quererte.