Herido de muerte, tras ser alcanzado por varios disparos, recostado sobre unos escombros, su compañero lo miraba con un sentimiento mezcla entre la compasión y la impotencia. Se acercó hacia él, y le dijo: "Ya ves, para esto luchaste y diste la vida, para una causa que sabías perdida". El herido, casi sin voz, apenas sin fuerzas ya, alzó la vista y susurró: "las únicas causas por las que merece la pena luchar, son las causas perdidas".
jueves, 20 de enero de 2011
lunes, 17 de enero de 2011
Que sí. Que bien. Que vale.
No es el más guapo, ni el más cariñoso, ni el más atento. Nunca se peina ni combina los colores, lleva años comprando las mismas zapatillas, y aunque es muy inteligente dice muchas tonterías, su falta de tacto y su ácido humor pueden llegar a sacarte de quicio. Demasiado reservado a veces, incoherente otras. No es perfecto, ni mucho menos. Simplemente es él. No es algo que se pueda explicar, es más bien un sentimiento, pero sin etiqueta, transparente, íntegro. Y claro que antes hubo otros, y los creíste únicos, de los de para toda la vida, que se suele decir. Y también después, aunque sólo estén de paso, y los dejes marchar. Porque al menos por el momento, ni te transmiten, ni conectan contigo como lo hace él. Él te entiende cuando nadie te comprende, no te toma por loca, y te hace reír, te hace reír mucho. De una manera o de otra son ya bastantes años los que lleva en tu vida, y todo es tan jodidamente perfecto en esos momentos, que merece la pena mantenerlos, aunque no sepas bien por qué, ni si tiene algún sentido hacerlo, no te lo planteas, ya no. Así que qué me vais a decir de él que no sepa. Qué mierda me vais a venir a contar si soy yo la que ha estado ahí, la que está, y la que lo merezca o no, estará. No lo entendéis, ni lo vais a entender. No tenéis ni idea. No sabéis nada.
domingo, 16 de enero de 2011
Disfruten del espectáculo.
No hay elección, cada uno tiene su papel. Un papel impuesto por gente que desconoce el respeto y no distingue de valores éticos o morales, porque la curiosidad y la envidia son los engranajes que hacen funcionar el motor que genera su movimiento. Puedes estar de acuerdo, o puedes no estarlo. Puedes quejarte, puedes enfadarte, puedes expresar tu indignación de mil formas diferentes...o simplemente puedes llegar a un punto en el que alcances la madurez suficiente como para rechazar tu papel, y decidir no formar parte del espectáculo, intentando pasar desapercibido y que todo lo que halla a tu alrededor que no te interese te afecte lo menos posible, aunque con ello corras el riesgo de convertirte en una persona fría y aparentemente insensible, y se genere en ti cierto vacío que solo quien piense como tú, pueda ser capaz de llenar.
El gran teatro de la vida, señoras y señores, disfruten del espectáculo.
lunes, 10 de enero de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
Felicidades Papá.
martes, 4 de enero de 2011
Tres segundos.
"Sólo tres segundos. Uno, dos, y tres.
Llenos de una felicidad aderezada por el impulso de la adrenalina y el optimismo. El momento en el que al despertar, piensas que todo ha sido un mal sueño."
viernes, 31 de diciembre de 2010
Despidamos el año en condiciones.
Y dejemos de lado las prisas, los atascos, los despertadores, los trenes perdidos, y los tequiero no dichos. Déjalo todo atrás, y empieza de nuevo. Ama, sueña, y VIVE.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Cómprate una vida nueva, y haz algo con ella!
Y no digo que vuelvas atrás, a tu pasado más profundo, en busca de cualquier mierda que hayas dejado abandonada en él, sino que mientras vayas tirando hacia delante, vayas cortando los nudos, porque sino "amiga", te guste o no, acabarás teniéndolo bien jodido.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Donde duele, inspira.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Y mientras tanto, ahí fuera, nadie sabe nada.
martes, 21 de diciembre de 2010
Anticongelante, por favor.
Hay veces que la vida exige un cambio. Una transición, como las estaciones. Nuestra primavera fue maravillosa, pero el verano se ha terminado, y nos perdimos el otoño. Y ahora de repente hace frío, tanto frío que todo se está congelando. Dicen que la congelación es uno de los métodos de conservación de la materia más efectivos que existen, pero no resulta nada agradable cuando empieza a hacerte tiritar...que llueva, nieve, truene o granice, pero que después vuelva a salir el sol...por donde quiera, pero que salga.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Bajón de azúcar.

Odio los días grises. Odio el frío, y la lluvia que engaña, la que parece que no lleva agua, pero para cuando te quieres dar cuenta estás calada hasta los huesos. Odio el café, prefiero la leche sola, con azúcar, con mucha azúcar. Odio las tardes de invierno en las que no sabes qué hacer, y te quedas tirada en el sofá sin ganas de nada, viendo como el reloj digital del vídeo va cambiando de números lentamente, como cuando observas caer las gotas de la canilla de un grifo mal cerrado, dejando que pase el tiempo hasta la hora de cenar. Odio pensar, pensar tanto, inconscientemente, sobre un mismo tema, sin si quiera buscar solución, simplemente pensar en ello y darle vueltas hasta marearte, como cuando te subes a la noria después de haber comido patatas fritas. Pero lo que mas odio de todo, es discutir contigo.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Puntos suspensivos.
Justo en este momento, hay seis mil seiscientos noventa y dos millones, ciento treinta y un mil, doscientos setenta y siete habitantes en el mundo. Algunos huyen asustados. Otros vuelven a casa. Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir. Otros se enfrentan a la verdad. Algunos son hombres malos en guerra contra el bien. Otros son buenos, y luchan contra el mal. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas…y a veces, solo necesitas a una.
lunes, 13 de diciembre de 2010
!
domingo, 12 de diciembre de 2010
Como en una montaña rusa.
Hay momentos en la vida en los que te sientes como si estuvieras en lo más alto de una montaña rusa. Después de una larga subida que transcurrió sin que apenas te dieras cuenta, de pronto todo se detiene. Entonces miras hacia atrás, y al ser consciente del camino que has recorrido hasta llegar al punto en el que te encuentras, una extraña sensación de vértigo comienza a recorrer todo tu cuerpo. Los buenos recuerdos y el miedo a descubrir lo que vendrá después, a perder algo y no poder recuperarlo nunca, hacen que sientas la necesidad de no continuar, de detenerte ahí mismo, de que te cuestiones todo aquello que hiciste y te surjan dudas sobre si elegiste o no el camino correcto. Y mil pensamientos pasan por tu cabeza de forma desordenada, sin darte tiempo a centrarte en ninguno de ellos en concreto, y no encuentras argumentos firmes en los que apoyarte que justifiquen tus decisiones pasadas que tan convencida tomaste en su momento…¿qué haces subida a una montaña rusa si siempre te has mareado fácilmente en las atracciones?...Pero después de esos segundos, imposibles de medir con reloj porque para ti resultan eternos, cargados de inquietud y desconcierto, y sin encontrar ningún tipo de explicación puramente lógica, algo te hace levantar la cabeza de nuevo, mirar hacia delante, y no sin cierta dificultad para coger aire por el nudo que tienes en la garganta y por el vacío que sientes dentro de ti, y tampoco sin perder el miedo que te provoca el no saber qué es lo que vendrá después, continuas hacia delante. No sabes por qué, es más que una explicación racional, es algo intuitivo, un impulso, un sentimiento, pero es tu momento, y no puedes dar marcha atrás, tienes que ser fuerte, tienes que ser consecuente, y averiguarlo por ti misma. Como alguien me dijo en su día, cada vez que un camino se bifurca, siempre podrás elegir entre izquierda o derecha, y si tiempo después descubres que te has equivocado de dirección…ya encontrarás una rotonda para dar media vuelta.