jueves, 20 de enero de 2011

Causas perdidas.

Herido de muerte, tras ser alcanzado por varios disparos, recostado sobre unos escombros, su compañero lo miraba con un sentimiento mezcla entre la compasión y la impotencia. Se acercó hacia él, y le dijo: "Ya ves, para esto luchaste y diste la vida, para una causa que sabías perdida". El herido, casi sin voz, apenas sin fuerzas ya, alzó la vista y susurró: "las únicas causas por las que merece la pena luchar, son las causas perdidas".

lunes, 17 de enero de 2011

Que sí. Que bien. Que vale.

No es el más guapo, ni el más cariñoso, ni el más atento. Nunca se peina ni combina los colores, lleva años comprando las mismas zapatillas, y aunque es muy inteligente dice muchas tonterías, su falta de tacto y su ácido humor pueden llegar a sacarte de quicio. Demasiado reservado a veces, incoherente otras. No es perfecto, ni mucho menos. Simplemente es él. No es algo que se pueda explicar, es más bien un sentimiento, pero sin etiqueta, transparente, íntegro. Y claro que antes hubo otros, y los creíste únicos, de los de para toda la vida, que se suele decir. Y también después, aunque sólo estén de paso, y los dejes marchar. Porque al menos por el momento, ni te transmiten, ni conectan contigo como lo hace él. Él te entiende cuando nadie te comprende, no te toma por loca, y te hace reír, te hace reír mucho. De una manera o de otra son ya bastantes años los que lleva en tu vida, y todo es tan jodidamente perfecto en esos momentos, que merece la pena mantenerlos, aunque no sepas bien por qué, ni si tiene algún sentido hacerlo, no te lo planteas, ya no. Así que qué me vais a decir de él que no sepa. Qué mierda me vais a venir a contar si soy yo la que ha estado ahí, la que está, y la que lo merezca o no, estará. No lo entendéis, ni lo vais a entender. No tenéis ni idea. No sabéis nada.

http://www.youtube.com/watch?v=jhuGfmoIv_M

domingo, 16 de enero de 2011

Disfruten del espectáculo.

No hay elección, cada uno tiene su papel. Un papel impuesto por gente que desconoce el respeto y no distingue de valores éticos o morales, porque la curiosidad y la envidia son los engranajes que hacen funcionar el motor que genera su movimiento. Puedes estar de acuerdo, o puedes no estarlo. Puedes quejarte, puedes enfadarte, puedes expresar tu indignación de mil formas diferentes...o simplemente puedes llegar a un punto en el que alcances la madurez suficiente como para rechazar tu papel, y decidir no formar parte del espectáculo, intentando pasar desapercibido y que todo lo que halla a tu alrededor que no te interese te afecte lo menos posible, aunque con ello corras el riesgo de convertirte en una persona fría y aparentemente insensible, y se genere en ti cierto vacío que solo quien piense como tú, pueda ser capaz de llenar.

El gran teatro de la vida, señoras y señores, disfruten del espectáculo.

lunes, 10 de enero de 2011

!!

...y ya no se qué coño hacer con el agujero que siento dentro ahora que no estás.

jueves, 6 de enero de 2011

Felicidades Papá.

Él, tan educado, tan caballero, hace que me sienta torpe al intentar definirle. Alto, resultón, su sola presencia resulta imponente. De voz serena, mirada penetrante y sonrisa difícil, aunque cuando se deja ver despierta dulces rasgos de ternura en su adusto rostro. Sus gestos, elegantes, distinguidos y siempre firmes y seguros. Inteligente y paciente, sabio conformista de la vida, tiene el valioso don, hoy por hoy inalcanzable para mí, de estar más allá de lo material, de valorar lo que tiene sin necesitar más. Siempre prudente, tal vez reservado en exceso a la hora de exteriorizar sus sentimientos, su ironía y frialdad para resolver determinadas situaciones pueden hacerle parecer algo pedante, incluso prepotente. De carácter distraído y solitario, disfruta sumido en sus propios pensamientos durante horas, pero agradece encantado la buena compañía, aunque en ocasiones pueda parecer algo exigente a la hora de elegirla. Metódico y maniático, saca de quicio a mi descontrolado desorden y a mi liviana impuntualidad, pero su impecable forma de hablar y su saber estar consiguen anular mi testarudez frente a la suya, y hacer que me resulte imposible llevarle la contraria. Como él dice, me faltan canas…pero me sobran argumentos para decir, que le admiro, le respeto, y le quiero.

martes, 4 de enero de 2011

Tres segundos.

"Sólo tres segundos. Uno, dos, y tres.

Llenos de una felicidad aderezada por el impulso de la adrenalina y el optimismo. El momento en el que al despertar, piensas que todo ha sido un mal sueño."


viernes, 31 de diciembre de 2010

Despidamos el año en condiciones.

Y dejemos de lado las prisas, los atascos, los despertadores, los trenes perdidos, y los tequiero no dichos. Déjalo todo atrás, y empieza de nuevo. Ama, sueña, y VIVE.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Cómprate una vida nueva, y haz algo con ella!

Y no digo que vuelvas atrás, a tu pasado más profundo, en busca de cualquier mierda que hayas dejado abandonada en él, sino que mientras vayas tirando hacia delante, vayas cortando los nudos, porque sino "amiga", te guste o no, acabarás teniéndolo bien jodido.


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Donde duele, inspira.

Es como un nudo en el estómago, una agonía constante que desaparece únicamente cuando le ves. Te levantas por la mañana y lo primero en lo que piensas es en si seguirá ahí, tal y como le dejaste la tarde anterior. Lleno de tubos, sentado en esa butaca reclinable con las piernas desnudas marcadas por las cicatrices, los pies colgando dentro de sus zapatillas de piel y cubierto con su elegante bata de seda azul. Pálido, escuálido, inmóvil....pero respirando. Las horas transcurren siguiendo la rutina habitual sin que aprecies realmente su contenido, y hasta que no llega el momento en el que subes de nuevo esas escaleras, atraviesas el largo y estrecho pasillo y cruzas la puerta número 111, tu mente no puede centrarse plenamente en nada más, y tu corazón no recupera su ritmo cardiaco normal. Puede que sí médicamente hablando, pero no en lo que se refiere al latir del sentimiento. En realidad no te sientes para nada útil, y una vez que llegas el hecho de permanecer allí el mayor tiempo posible sólo te sirve para alejar la angustia que llega cuando desapareces de la habitación, y dejas de tenerle delante. Entonces te entra de nuevo el miedo, y sientes la necesidad de volverle a ver, aunque sea una vez más...siempre quieres una vez más. Las horas que vienen a continuación no son mas que meras agrupaciones de tiempo en las que el resto del mundo continua con su vida, mientras tu te sientes como si observaras todo desde lejos, ausente, sin ganas. Y cuando por fin llega la noche, te acuestas rogando que al día siguiente puedas volver a verle. No habla, apenas anda ni come, se fatiga y casi ni duerme...pero respira, es todo cuanto puedes plantearte...respira.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Y mientras tanto, ahí fuera, nadie sabe nada.

Te echo en falta. Bastante. Me atrevería a decir que mucho, al menos mucho más de lo que crees. Y en algún sitio lo tenía que escribir.

martes, 21 de diciembre de 2010

Anticongelante, por favor.

Hay veces que la vida exige un cambio. Una transición, como las estaciones. Nuestra primavera fue maravillosa, pero el verano se ha terminado, y nos perdimos el otoño. Y ahora de repente hace frío, tanto frío que todo se está congelando. Dicen que la congelación es uno de los métodos de conservación de la materia más efectivos que existen, pero no resulta nada agradable cuando empieza a hacerte tiritar...que llueva, nieve, truene o granice, pero que después vuelva a salir el sol...por donde quiera, pero que salga.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Bajón de azúcar.

Odio los días grises. Odio el frío, y la lluvia que engaña, la que parece que no lleva agua, pero para cuando te quieres dar cuenta estás calada hasta los huesos. Odio el café, prefiero la leche sola, con azúcar, con mucha azúcar. Odio las tardes de invierno en las que no sabes qué hacer, y te quedas tirada en el sofá sin ganas de nada, viendo como el reloj digital del vídeo va cambiando de números lentamente, como cuando observas caer las gotas de la canilla de un grifo mal cerrado, dejando que pase el tiempo hasta la hora de cenar. Odio pensar, pensar tanto, inconscientemente, sobre un mismo tema, sin si quiera buscar solución, simplemente pensar en ello y darle vueltas hasta marearte, como cuando te subes a la noria después de haber comido patatas fritas. Pero lo que mas odio de todo, es discutir contigo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Puntos suspensivos.

Justo en este momento, hay seis mil seiscientos noventa y dos millones, ciento treinta y un mil, doscientos setenta y siete habitantes en el mundo. Algunos huyen asustados. Otros vuelven a casa. Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir. Otros se enfrentan a la verdad. Algunos son hombres malos en guerra contra el bien. Otros son buenos, y luchan contra el mal. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas…y a veces, solo necesitas a una.

lunes, 13 de diciembre de 2010

!

Me da igual, he alcanzado tal grado de saturación mental que me da exactamente igual. Nadie le ha dado permiso para entrar en mi cabeza, y ahí está, entró solito, sin avisar, así que puedo permitirme el lujo de conspirar sobre su asesinato. El también ha cometido un crimen, allanamiento de morada, porque es cierto que ya había entrado otras veces, pero con permiso, y por la puerta de siempre, no por la de atrás, por la que te pilla por sorpresa y no sabes cómo reaccionar...claro está, si es que una cabeza puede considerarse una morada...la mía en concreto no es morada, es mas bien amarilla, aunque bueno, eso es el pelo, puede que por dentro sí que tenga cierto color morado...la verdad es que no lo se, ni me importa ahora mismo, sólo quiero que salga, que salga un ratito, poder descansar, ordenar ideas...y mañana será otro día.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Como en una montaña rusa.

Hay momentos en la vida en los que te sientes como si estuvieras en lo más alto de una montaña rusa. Después de una larga subida que transcurrió sin que apenas te dieras cuenta, de pronto todo se detiene. Entonces miras hacia atrás, y al ser consciente del camino que has recorrido hasta llegar al punto en el que te encuentras, una extraña sensación de vértigo comienza a recorrer todo tu cuerpo. Los buenos recuerdos y el miedo a descubrir lo que vendrá después, a perder algo y no poder recuperarlo nunca, hacen que sientas la necesidad de no continuar, de detenerte ahí mismo, de que te cuestiones todo aquello que hiciste y te surjan dudas sobre si elegiste o no el camino correcto. Y mil pensamientos pasan por tu cabeza de forma desordenada, sin darte tiempo a centrarte en ninguno de ellos en concreto, y no encuentras argumentos firmes en los que apoyarte que justifiquen tus decisiones pasadas que tan convencida tomaste en su momento…¿qué haces subida a una montaña rusa si siempre te has mareado fácilmente en las atracciones?...Pero después de esos segundos, imposibles de medir con reloj porque para ti resultan eternos, cargados de inquietud y desconcierto, y sin encontrar ningún tipo de explicación puramente lógica, algo te hace levantar la cabeza de nuevo, mirar hacia delante, y no sin cierta dificultad para coger aire por el nudo que tienes en la garganta y por el vacío que sientes dentro de ti, y tampoco sin perder el miedo que te provoca el no saber qué es lo que vendrá después, continuas hacia delante. No sabes por qué, es más que una explicación racional, es algo intuitivo, un impulso, un sentimiento, pero es tu momento, y no puedes dar marcha atrás, tienes que ser fuerte, tienes que ser consecuente, y averiguarlo por ti misma. Como alguien me dijo en su día, cada vez que un camino se bifurca, siempre podrás elegir entre izquierda o derecha, y si tiempo después descubres que te has equivocado de dirección…ya encontrarás una rotonda para dar media vuelta.