jueves, 9 de diciembre de 2010
Ducha fría, con agua caliente.
martes, 7 de diciembre de 2010
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Hay días que al terminar me dejan la sensación de que ya no queda nada, días en los que pienso que hay exactamente lo que quiero que halla, días en los que siento que necesito más de lo que hay y días en los que me planteo si hubiera sido mejor quedarse con las ganas. Lo cierto es que siendo sincera no tengo ni idea de qué es lo que tengo...pero lo tengo.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Lucha.
Lucha por tus ideas. Lucha por tu honor, lucha por quien te quiere, por quien te apoya, por quien deposita en ti su confianza. Lucha por defender lo que consideras justo, lucha por conseguir una realidad que camine en dirección a un mundo en el que la honestidad, la verdad, la igualdad y la libertad pesen sobre la envidia, la mentira, la discriminación y la opresión, por levantarte cada mañana y sentir que la vida que tienes es exactamente la que quieres tener…pero sobre todo, lucha por ti mismo, porque las decisiones que tomes, la forma en la que salgas adelante y superes tus propias dificultades, es elección tuya y de nadie más, y justamente eso, es lo que nos convierte en personas, lo que nos hace madurar día a día y nos define de una forma determinada y única…lo que nos hace ser como somos.
Lucha, es todo cuanto puedo pedirte...porque si tú bajas los brazos, yo los bajaré contigo.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Miedo.

De lo que de verdad tengo miedo, es de que vuelvas aquí y reclames tu parte en mi mente, y lo terriblemente vulnerable que me sentía entonces. Miedo de que vuelvas y me recuerdes que mis latidos nunca fueron en vano, de que trastoques cada recuerdo que no puedo olvidar. De que vuelvas como quien vuelve en navidad esperando que la casa esté caliente y la cena hecha. De que recorras cada rincón del hogar esperando encontrar todo lo que dejaste en su sitio. De que des por hecho que estoy hecha para algo así. Miedo de tus palabras y aún más de tus silencios. Porque contigo no quiero guerra, quiero paz. No quiero levantarme cada mañana sintiendo que lo que tengo es lo que no quiero para el resto de mis días. No quiero pasar horas contigo día tras día y siempre tener de qué hablar. No quiero caminar sin ir cogida de la mano y aún así sentir que no camino sola. No quiero pensar en tí, así sin querer, y no en el sentido de que lo hago sin darme cuenta, si no en el sentido literal de lo que eso significa, sin querer hacerlo, pero aún así lo hago, vienes involuntariamente a mi cabeza. No quiero quedarme embobada mirándote sin ver nada más, sin ser consciente de qué es lo que tengo a mi alrededor ni cuánto tiempo llevo así, incluso sin prestar atención a lo que me estás contando en ese momento. No quiero mirarte y que se me escape una sonrisa de idiota que no soy capaz de controlar. No quiero que seamos tan iguales, siendo tan distintos, que seamos tan jodidamente compatibles. No quiero nada de eso, pero no puedo evitarlo, no es algo que dependa de mí. Porque lo que más miedo me da es perderte, pero creo que te quiero aquí, conmigo, al menos un rato, al menos hoy. Y que decidamos entonces qué riendas toma la historia, cuántos obstáculos por pasar, o cuánto dura un sentimiento sin fecha de caducidad.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Keep Walking.
sábado, 27 de noviembre de 2010
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sábado, 30 de octubre de 2010
Un sábado más de pre-partido.

Es una forma diferente de jugar, más fría, más cerebral que nunca. Controlas cada giro, cada salto, cada movimiento, lo que para el marcador transcurre fugazmente como un simple segundo perteneciente a esa variable indeterminada que llaman tiempo, para tí significa mucho más. Por tu cabeza pasan tantas cosas que casi resulta imposible de creer que quepan todas en ese único segundo. Recibes, miras, botas, y corres...te detienes, observas, piensas...buscas, no ves nada, pides algo, decides...todo eso funciona como siempre. Pero ahora hay más. Cada gesto va acompañado de comprobar si duele o no, de desear que no se salgan al caer del salto, al terminar el giro, al flexionarte en defensa, incluso mientras corres al tiempo que botas. No puedes estar al cien por cien, es completamente imposible, porque sabes perfectamente que si lo estuvieras no durarías ni un partido completo...pero tampoco puedes dejar de jugar, aunque pierdas, aunque ahora te mueras de la rabia por la impotencia de haber entrado en esa dinámica tan absurda y aburrida a la que sabes que en el fondo no te acostumbrarás nunca...porque si lo haces sentirías que una parte de tí muere contigo, que una parte de tí queda vacía...y por incomprensible que pueda resultar para muchos, te dolería mucho más que el hecho de que puedas perder las rodillas.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Todo el mundo sueña.
lunes, 4 de octubre de 2010
Genève.
Da igual cual sea el momento, la época del año o el lugar. Siempre se respira estabilidad, tranquilidad, calma. Desde que te levantas por la mañana con la suave brisa del viento húmedo del lago hasta que te acuestas cada noche bajo el cielo oscuro y lleno de estrellas. Caminas por la calle y nadie te mira, nadie te juzga, nadie te conoce, salvo la dueña del pequeño supermercado de la plaza de en frente, que tiene controlados a todos los vecinos de la manzana, o el hombre que cada día retira las hojas secas que caen sobre la cancha de baloncesto del patio trasero, que siempre pregunta por cuanto tiempo te quedarás esta vez. Todos son amables contigo, te transmiten tranquilidad, buen humor, y los primeros días, cuando tu tímido francés suena oxidado y lento, se esfuerzan por entenderte y por hacer que les entiendas. Apenas tráfico, apenas ruido, apenas humo, muchas bicicletas, y algún que otro autobús. Las calles increíblemente limpias, los parques llenos de vida, niños y animales correteando de un lado a otro, jardines coloridos hasta en época de invierno...y nieve, mucha nieve, pero de la bonita, de la que no da frío, de la que da paz. El chocolate, tan bueno que nunca te cansa, incluso su olor genera la sensación de que podrías alimentarte sólo de él. Y las largas noches en diferentes lugares, diferente ambiente, diferente gente...incluso en el sofá de casa, con las mantas de colores, las películas en versión original y las series subtituladas o las novelas de Reverte, pero que no dejan de ser noches. Y lo único incoherente es, que aún siendo todo tan perfecto cuando estás allí, hasta ahora, siempre ha habido algo que te ha terminado haciendo querer volver aquí.
Siempre hay algo que te hace volver, algo que se queda aquí, y tarde o temprano te hace querer recuperar tu vida de siempre, en el sitio de siempre, con la gente de siempre. Bajar de la nube, poner los pies en el suelo de nuevo, y seguir adelante, con las pilas recargadas, pero desde el punto del que partiste. En cambio esta vez es diferente, esta vez vuelo con alas...esta vez miro alrededor...y no veo nada.
domingo, 3 de octubre de 2010
Sobre la noche.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Buen viaje Caramoco!!
He empezado esta entrada alrededor de 7 veces a lo largo de la última semana y ninguna de ellas he sido capaz de terminarla. Escribo continuamente desde hace años y normalmente no me cuesta nada hacerlo, pero en esta ocasión siempre quedaban días por delante, tiempo para entender lo que significaba que llegara el 27 de Septiembre. Y aquí estoy, a las 2 de la mañana del Domingo post San Mateo, el Domingo más depresivo del año, porque ya no me queda otro remedio, porque ya te vas. Siempre dices que soy muy fría, y se que tienes razón. Me cuesta tanto expresar mis sentimientos que en ocasiones llego a plantearme si realmente siguen existiendo, o si me he convertido en una persona egoísta, calculadora y cerebral. Pero entonces llegan situaciones como ésta, en las que todo el orgullo que tengo hace esfuerzos que empiezan a resultar inútiles para evitar que se me escape alguna lagrimilla, en las que me apetece decir lo que siento, o más bien necesito hacerlo. Este último año he pasado por momentos difíciles, momentos en los que antes de conocerte no hubiera dejado que nadie se me acercara, y que desde que formas parte de mi vida no he dudado en confiar en tí. No me gusta mirar atrás, pero cuando lo hago y pienso en cada recuerdo, tanto bueno como malo, me doy cuenta de que nunca hubieran sido lo mismo si no hubieras estado a mi lado. Nos lo hemos dicho en otras ocasiones, pero creo que dadas las circunstancias puedo permitirme repetir que para mí eres más que una compañera de fiesta, y más que una amiga, porque eres como una hermana. Por eso me duele que te vayas, porque el hueco que me dejas no lo puede llenar nadie, y ahora que ha llegado el momento quiero darte las gracias, porque me haces ser consciente de que en alguna parte de mí tengo sentimientos. Espero que a pesar de la distancia una vez más nos mantengamos unidas, y no quiero perderte, porque cuento con los dedos de la mano las personas por las que pondría la mano en el fuego, y tú eres una de ellas. Estoy convencida de que estarás a la altura, de que disfrutarás de la experiencia al máximo, y de que cada vez que vuelvas todo será como si no te hubieras marchado, pero aún así quiero que sepas que sigo aquí para lo que sea, que te quiero un montón, que te voy a echar de menos...y que no te haces una idea de lo jodidamente feo que se queda Logroño cuando te vas.
jueves, 23 de septiembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
Decepción.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
viernes, 3 de septiembre de 2010
Nostalgia.
Me prometí no pensarte. Me prometí no llamarte, no escribirte, ni si quiera hablarte. Me prometí limitarme a ignorarte, a seguir adelante hasta conseguir olvidarte, y enterrar en el recuerdo todo cuanto me dejaste. Me prometí tantas cosas que creía haber cumplido...pero sin embargo aquí estoy, en uno de esos momentos en los que flaqueas, en los que la frustrante y odiosa nostalgia te vuelve débil...en los que te das cuenta de que el tiempo cura las heridas, pero no las cicatrices...y por más que lo he intentado, es inútil, aunque me pese...soy incapaz de odiarte.
Andas y andas, y parece que te alejas...pero un día miras al suelo, y te encuentas exactamente en el mismo punto que antes.
